La IMBEBECILIDAD de la Navidad

“Es inevitable. El adulto pone caritas, vocecitas, agita unas llaves… A gugu, a gugu, ajo, ajo, glin,
glin, glin. El niño te mira cómo diciendo: si la vida fuera justa, tú tendrías el babero y yo las
llaves del coche”. Así define Luis Piedrahita (2017) la Imbebecilidad en su diccionario de
neologismos. Algo frecuente en estas fechas.


En mi escalera vive un ingeniero estricto, serio y riguroso, al que el desorden propio de mis
niños saca de quicio. La navidad pasada, para mi sorpresa, vino a pedirme un servicio. Su
hermano que había quedado viudo, pasaría la navidad con ellos. Necesitaba que alguien
extraño entrara en su casa a medianoche, con disfraz rojo y peluca blanca, con un saco de
regalos diciendo repetidamente: “hou, hou, hou”.


¿Qué tendrán los niños pequeños que producen esa metamorfosis degenerativa en la
comunicación de los adultos, aunque sean diplomados por Harvard? Creo que aquí podemos
encontrar algo sobre la esencia de esta fiesta central de nuestro calendario litúrgico, cultural y
laboral, la Navidad.

Para un niño apenas hay cosas serias. De eso se encargan los mayores. No hacen una distinción tajante entre ficción y realidad. Entienden los acontecimientos de la vida por transcendentes que sean, más como un juego. Así el futbol, así la guerra. La conocida película “La Vida es bella” expresa magistralmente esta visión paralela del niño.


“Yo sé que allí, allí dónde tú vives, las ciencias no son exactas, porque es eterna la infancia. Y el
fin no es el fin, porque no acaba lo que no empezó”, canta Luis Eduardo Aute en Albanta. A lo
que su amigo Joaquín Sabina podría responder: “Conviene llegar penúltimo en la meta, de la
vuelta a la infancia en patinete”, en su canción Jugar por Jugar.


Los niños viven en el presente, contentos la mayor parte del tiempo, o enojados, pero se les ha
pasado al día siguiente. No saben planificar. Las cosas son geniales o fatales, sin matices.
Mucho que aprender para nuestra vida adulta, familiar y de negocios. Cómo desarrollaba hace
11 navidades en “ Ponga un Niño en su oficina: la mejor inversión – Managing Incompetence

Acabo de recibir por WhatsApp un típico meme acaramelado, de un árbol de navidad cargado
de bondad, armonía, esperanza y prosperidad. Pero tiene un detalle interesante. La palabra
que culmina los demás palabros es PAZ. Como sostiene el pensador judío Loiro
Abrenig: la paz está por delante de la felicidad misma, es su condición previa.


Por estos derroteros de la pacificación y la visión sencilla e insolente del trabajo, discurre mi
trayectoria intelectual y vital estos últimos tiempos, con el SLOW MANAGEMENT y el
DIRECTIVO PACÍFICO. Justo hace un año publiqué el libro: Gestionar sin Prisas: Únete a la
Revolución Slow
. Y con la ayuda de Sant Jordi este 2022 saldrá a la luz la segunda parte. El libro
original fue partido en dos, en el último minuto antes de salir a la sala de comensales.


Con el permiso del Covid, slowly, hemos celebrado presentaciones, conferencias y mesas
redondas. Me ha hecho especial ilusión culminar los primeres Talleres prácticos de Slow
Management On line. Que tanto han gustado e inspirado, a juzgar por lo que dicen sus
participantes
. El próximo viernes 21 Enero repetimos. Y el 18 de Febrero estrenamos la versión
presencial en el Hotel Atiram Tres Torres de Barcelona.


El nuevo año es tiempo de propósitos. Qué bueno sería estrenarlo con el objetivo de vivir más
pacíficamente, de forma más auténtica, gestionando más desde el corazón.

Saber decir que “No”, cuando pensamos que “No”. Y llenar de agradecimiento lo que de verdad nos llena.
Aprender de la actitud del niño, que está y disfruta allí dónde está. Pacíficamente, con presencia plena. Bon Nadal.

25 comentarios en “La IMBEBECILIDAD de la Navidad”

  1. Gabriel, mucha FELICIDAD y PAZ en estos días de Navidad, en Familia y con la máxima alegría que se pueda conseguir que el resto del ejercicio siempre se queda corto en esta materia. Un abrazo muy fuerte y a ver si este año nos vemos por Llafranc.

  2. Gabriel, interesante reflexion para estas entrañables y familiares fiestas…… que en nuestras familias, son intensas por el numero….. jajajajaj
    Feliz Navidad y mis mejores deseos para 2022… si vas por Mexico (ahora en Merida, yucatan), ya sabes….. Abrazo

    1. Gracias Enrique. La Navidad y el fin de año nos hacen reflexionar y hacer balance. Luego la aceleración del día a día nos lleva por un mundo alternativo. Hoy he visto que en un cine de al lado de casa vuelven a ofrecer la película MATRIX.
      Pero podemos vernos antes de que vuelva a México (que todavía no puedo poner fecha). El mes pasado culminamos el primer Taller práctico on line de Slow Management, en el qeu el grupo principal era de mexicanos, y en enero lo vuelvo a repetir.

  3. Gracias Gabriel por tan acertado comentario. Nos gustaría ser como niños y sólo podemos tener ocasión cuando estamos con ellos, es el mundo de cuando éramos más felices que cada día escapa más lejos, donde lo serio es muy serio y la confianza y la Fe lo más serio. Feliz Navidad!!

    1. Deberíamos tener un mundo y unas organizaciones dónde hubiera más mezcla y enriquecimiento mutuo entre niños y adultos. Hay tantos lugares tan serios? Desde los derechos de los niños se reivindica, por ejemplo, una ciudad con más zonas verdes, con más animales, con menos tráfico rodado… Las escaleras de vecinos deberían ser más child friendly, y los horariso de la televisón del futbol también… Se tienen poco en cuenta. En esto estados unidos va por delante.

  4. Per 3 cops has aconseguit dibuixar-me un somriure 😊
    Sempre es un plaer llegir-te Gabri. Suposo que cap fill es va vestir de pare Noel…. oi? Ho ho hooo
    Que passeu unes Bones Festes!

  5. Cuando somos adultos dejamos de ser niños, pero por suerte cuando se llega a la vejez se cambian los valores de la vida, volviéndonos como niños y actuando como ellos. (Siempre tenemos que tener presente nuestra alma de niño)
    Bon Nadal Gabri

    1. Carlos Andreu, amigo mio conferenciante. Siempre cuenta esta secuencia. Dice que los primeros y últimos años de nuestra vida, no hacerse pipí y caca es lo más preocupante. Al final somos todos personajes de una gran serie, urdida por el gran guionista. Moltes gracies Quique

  6. Análi y Mini Ginebra

    Extraordinario cierre con este blog y ¡muchas cosas buenas por venir! el nuevo libro y felicidades por los talleres online y el próximo presencial. ¡¡Enhorabuena!! 👏👏👏👏👏👏😄🥳😃😀😃😀😃🙂

  7. Me has hecho recordar, seguro que os pasaba cuando eran pequeñas mis hijas …si un día nos despertábamos tarde y las levantábamos corriendo diciendo ¡venga rápido que es tarde! …😂 Ellas no entendían nada , pues claro no tenían **noción* ni del tiempo, la prisa o la „urgencia“…

    **bendita noción* 😊

  8. Gabriel, muchas gracias por incluirme en tu lista de difusión y darme la oportunidad de leerte.

    Nosotros disfrutamos mucho de estas fechas y ahora ¡más que nunca!

    Además, llevamos 4 días confinados y volvemos a disfrutar de la calidez de la familia, algo positivo de todo este desafortunado «evento» que nos ha tocado vivir.

    En casa aprendemos de los niños cada día. Ya son muchos años que tenemos una actitud de alumnos frente a nuestros hijos porque nos dimos cuenta de que eran más felices que nosotros y decidimos pedirles permiso para unirnos a su felicidad.

    Mis mejores deseos para ti, para tu familia y para todas las personas que nos lean desde este espacio. Bon Nadal!

  9. Genial artículo por tu cercanía, tu claro clarinete y tus verdades humanas contadas desde los ojos de un niño que se ha hecho mayor. Te celebro, coño, y te deseo éxitos y que puedas ganarte la vida (y bien ganada) con esta pasión que destilas en cada palabra y acción que haces. T’estimo 💜

  10. Bones festes nadalenques i desitjo a tots el millor al 2022!
    Entre l’article i els comentaris està tot dit o quasi, perqué sempre es pot intentar afegir quelcom. La meva experiència com a capellà d’una escola és que vaig començar per dedicar-me als cursos superiors, però mica en mica em vaig cuidar de cursos més joves, dels pares, del personal docent i administratiu… fins que vaig acabar als cursos inferiors! El millor és educar de jovenets col.laboran amb els pares perqué tenen un potencial enorme. Una abraçada a tots F.

    1. Una sociedad bien enfocada, humanizadora, debería centrar sus mejores personas y energías en los niveles inferiores y más jóvenes del sistema educativo. Incluso, me viene a la cabeza, a los que están todavía a punto de nacer. Una sociedad mal enfocada, orgullosa, deshumanizada, concentra los mejores talentos en los niveles superiores de educación e investigación, en los superdotados, en las estrellas de Hollywood y de los deportes.
      Gràcies Feliu per la teva inspiració. Qua anem agafant tots aquest gir copernicà aquest 2022

  11. Sencilla, directa, honesta, divertida, pero esencial reflexión, Gabriel. Gracias! ¿Cuando nos daremos cuenta de que a menudo unas palabras acertadas son un regalo inestimable?

    Yo creo que la clave está en dejar esa obsesion que socialmente tenemos de abandonar la niñez para «ser adultos» (¿qué padre o madre no ha dicho a su hijo/a : ya eres mayor, ya no puedes comportarte así o asà!!!!)
    ¿Qué narices significa ser adultos? Dejar la risas y la diversion para solo unos pocos minutos al dia o a la semana? Dejar de jugar? ¿Tomarse absolutamente todo, por idiota que sea, en serio? ¿Poner al mando a la razón y esconder los sentimientos?
    Yo creo que la clave es que debemos intentar no dejar de ser niños/as nunca, tengamos la edad que tengamos. Es una lástima que nos demos cuenta del valor que tiene contemplar la vida como un niño/a cuando ya hemos pasado la mayor parte de nuestra vida como adultos «comme il faut»

    Feliz año nuevo, Gabriel!

    1. Ayer mi segunda hija Imma cumplió 25 años, y cómo la vida no me da para preparar tanto festejo, decidí aplicar uno de los principios del Slow Management: recuperar lo que ya se tiene. Me metí en el ordenador y en pocos minutos encontré una presentación en ppt que hicimos cuando Imma cumplía los 18 (hace 7 añitos). 64 transparencias/fotos comentadas y estructuradas con cariño y sentido del humor. No pudo quedar más agradecida la ojomeneada, todos lo pasamos muy bien. Todavía no sabemos quién fue el autor, pero entre pocos andas las dudas.

      Mis hijos ya no son adolescentes, son adultos jóvenes, tienen sus trabajos, sus vehículos y sus parejas. Después de unos años de peleas intestinas empezamos a recuperar una «nueva normalidad». El mes pasado me llegó de México la parte del lote familiar, de la liquidación de la casa y todas las pertenencias de mis padres (A.C.S). Entre ellas innumerables álbumes que mi madre fue confeccionando, como el chamán budú qeu espera así influir en las personas a distancia. Admiración y risas de nuevo. ¡Qué monos éramos todos! Es preferible reír que llorar. Hasta los lloros d entonces dan risa ahora.

      Como dice Carles, no tenemos porqué dejar de ser niños. Ahora en casa intentamos ver fotografías y videos de cuando esto era una cueva de niños. Lo que fuimos, lo somos, y lo seremos. Esa despreocupación por equivocarse, esa capacidad de reir y de llorar, ese fondo de confianza y amor… que después de todos los juegos de la vida (el juego del niño, el juego de los primeros amores y de los segundos, el juego de ponerse una corbata para impresionar y el de llevar un sonetone para escuchar… alcanzaremos la totalidad de los episodios y las temporadas de la gran serie, con gran guionista, que es nuestra vida.
      Muchas gracias por tu reflexión

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